El caso de "La Niña del Video" es un ejemplo de cómo la propiedad intelectual y la autoría pueden ser cuestionadas en la era digital. El video se convirtió en un éxito viral, pero detrás de él hay una historia de plagio y falta de transparencia.
El video original fue grabado por una madre, quien subió el video a Facebook en 2016. La madre, cuyo nombre no se ha hecho público, grabó a su hija de 10 años cantando y bailando al ritmo de la canción "Puppy Love" de Paul Anka. El video fue pensado para compartirlo con familiares y amigos, pero terminó convirtiéndose en un fenómeno viral.
La madre respondió a las críticas, afirmando que el video era suyo y que su hija era la protagonista. Sin embargo, algunos expertos en verificación de hechos y abogados especializados en propiedad intelectual comenzaron a investigar el caso.